No te quedes mirando el pasado. La vida continua. Sigue tu camino. Mario Liand
sábado, 14 de enero de 2017
martes, 1 de noviembre de 2016
La Historia de la materia fecal negra – Mario Liand
Esto sucedió en el Sanatorio Garat de la ciudad de Concordia, Entre Ríos, Argentina el domingo 27 de octubre alrededor de las 17 Hs.
Según este Sr el jueves 24 de octubre se presentó a la
guardia de un centro asistencial porque padecía un dolor abdominal y en el ano.
Le explica a la doctora de la guardia que padecía desde hacía varios días un
dolor en el interior de la barriga pero a la altura del ano, y también que su
defecación era de color negro y levantaba fiebre que le provocaba un malestar
en todo el cuerpo para lo que tomaba un antifebril muy conocido. La Dra
consulta con otros profesionales y deciden hacerle un análisis bioquímico. Con
ese análisis creen que el Sr Honralo puede tener alguna forma de sangrado
interno debido a alguno de los medicamentos que estaba tomando para diabetes,
presión alta, y medicamentos para el corazón. Entre los profesionales deciden
internarlo en Terapia Intensiva porque dicen que es grave su situación.
El Sr Honralo había defecado antes de salir de su casa y al
ver que su materia fecal era de color muy negro decide remover con una madera
el interior del inodoro para ver si se notaba algún color rojizo o algo así
para saber si había sangre. Sacudió varias veces la varilla de madera en el
inodoro y solo logro teñir de negro gran parte del su inodoro a tal punto que
tuvo que tomar un cepillo para remover
ese color de las paredes del mencionado inodoro.
Así que lo ubicaron en Terapia Intensiva con suero (solución
fisiológica) e inmediatamente ordenaron un estudio con una sonda por la tráquea
para investigar esa parte y hasta el estómago y el primer informe decía que tenía
una ulcera sangrante y dijeron que le habían inyectado por esa sonda un
medicamento para parar el sangrado.
La cuestión que el Sr Honralo se había presentado a la
guardia porque tenía un dolor abdominal y a la altura del ano y le habían hecho
un estudio por la boca con sonda. El pobre Sr Honralo no entendía nada y le
hablada a la Dra. que tenía un dolor en el culo y que no entendía porque le
habían realizado una endoscopia por la boca.
Deciden transfundirle 2 envases de sangre por vena porque
decían que había perdido mucha sangre. Mientras tanto no podía ingerir ningún
alimento por unas 24 horas. Lo internaron el Jueves a la noche y recién pudo
ingerir alimentos el viernes a la noche (puré de papa y zapallo, 3 galletitas
saladas y una compota de manzana). El sábado al mediodía le dieron la misma ración
solo que había una galletita menos). Un familiar le alcanzó por la noche Un
paquete de galletitas saladas, una botella de agua mineral y 2 atorada. El
desayuno y la merienda era una taza de té con leche y 4 galletitas saladas. El
sábado a la noche el menú era una porción de pollo al horno sin piel con puré
de papa y zapallo y una porción de compota de manzana y durazno. El domingo a
mediodía el mismo menú del día anterior.
El Sr Honralo tenia además un problema en el año desde hacía
muchos años. Después de cada deposición necesitaba un bidé para lavarse el ano
porque si no le quedaba materia fecal que le ensuciaba todo el ano y al moverse
o caminar se le paspaba o sentía algunos ardores molestos. O sea, si usaba
papel higiénico para limpiarse el ano le sucedía que el componente químico blanqueador
le irritaba la piel y realmente, según contó el mismo, Olía a caca por todos
lados que circulaba. Por eso necesitaba siempre higienizarse con agua del bidé.
Alrededor de las 13 horas la Dra. había ordenado la
transfusión de dos envases más de sangre porque no podían subir los
hematocritos.
Toda la explicación hasta ahora servirá para entender lo que
le sucedió al desgraciado Sr Honralo el día domingo después del almuerzo.
Este hombre había preguntado a una de las enfermeras si había
bidé en esa Terapia Intensiva y le contaron que no había porque para eso
estaban las famosas “Chatas” que son
especie de escupidera baja y más ancha y con una punta chata, de tal manera que
se puede colocar debajo de la cola en la cama para que defeque en posición
sentado y un poco inclinado hacia atrás. El Sr Honralo se las vio venir de una
forma muy fea.
Ya desde la mañana de ese domingo había sentido leves ganas
de defecar pero sentía un poco de vergüenza y miedo todo mezclado. Sabía que su
materia fecal era negra y que era olorosa (muy diría).
Después de almorzar trato de contener un poco las ganas y no
encontraba la forma de poder ir a un baño, porque tenía el suero colocado en un
brazo y 5 parches en el pecho conectados a un aparato que mide los pulsos,
presión, oxígeno y demás cosas y otro broche en un dedo de la otra mano que no
sabe explicar que media, pero también estaba ligado a otro aparato. No podía
hacerse la idea de ir a un baño con todos esos cables y mangueras. Y tampoco
sin ellos. Nadie le iba a desconectar todo eso para que vaya a un baño y
encima, como si todo eso fuera poco, no había un puto baño con bidé. ¡Por Favor!
Para las 5 de la tarde no aguanto más y pidió a una
enfermera que le alcanzará una “Chata”. Se la colocaron debajo de la cola y el
Sr Honralo largó todo lo que tenía adentro de los intestinos desde el jueves a
la tarde. ¡Por Dios! Este Sr muy pronto empezó a sentir el olor asqueroso de su
materia fecal. ¡Y encima estaba más negra que nunca! Había llenado bastante la
“Chata” Jugado por jugado, o perdido por perdido tomo un trozo de papel blanco
de secarse las manos que le alcanzó una enfermera. Corto un trozo y se lo paso
por el ano y la caca a esta altura ya era pastosa (casi aceitosa). Trato de
limpiarse y solo logró ensuciarse desde el ano y un poco más arriba. Se pasó
otro pedazo de papel para ver si podía limpiar lo ya sucio y empeoro la
situación. Hasta 4 veces lo hizo y se tuvo que rendir.
-
“Que
humillación” pensaba con ganas de llorar a los gritos).
Se le arranca un llanto de angustia tratando de disimularlo
porque se sintió humillado y ultrajado en su secreto más íntimo ante la mirada
intimidatoria del personal que trabajaba en esa sala de Terapia Intensiva que empezaba
a llegar el olor hasta sus sensibles narices. Las enfermeras demoraron unos
instantes en ir a retirar la “Chata”. El Sr Honralo prefería estar muerto antes
que estar soportando esas miradas incomodas y esos nariguetasos haciendo ver
que había olor feo en la sala (Trágame
tierra. Esto no me puede estar pasando. ¿Cómo no va a haber un bidé en una sala
de Terapia Intensiva?). Le habían explicado que a esa sala no había baños
porque las personas que iban a ese lugar
no podían utilizar el sanitario.
-
¿Entonces
porque me trajeron acá si yo puedo levantarme y cargar tranquilo? Y si no hay
bidé me lavo el culo en la pileta y no tengo que pasar por esta humillación,
pensaba muy angustiado el pobre Sr Honralo.
Así que desistió del intento de limpiarse y con la garganta
anudada le dijo a una enfermera: “Me ensucié todo”.
-
No se haga problema Sr, nosotras lo vamos a
bañar ahora. – dijo una enfermera tratando de tranquilizar al Sr Honralo.
Trajeron una palangana con agua y
lo lavaron todo y retiraron las sabanas. Pero la cola le había quedado sucia
con caca negra. Ensuciaron el tallón y después cuando el sr Honralo se sentó en
el borde de la cama para tranquilizarse un poco más, terminó de salir el resto
de materia fecal que le había quedado en su culo mal lavado. Así que ensució el
slip y luego la sábana blanca quedo manchada de negro y luego la ropa y la
bolsa de remedios y alimentos que había apoyado sobre la cama para poder
vestirse y retirarse del lugar porque la situación ya no daba para más.
Todo estaba sucio con caca
negra.: la ropa de la cama, la ropa interior del Sr, la ropa que debía ponerse
para retirarse de terapia, la bolsa que debía poner el tallón y la toalla
utilizada para secarlo. Había caca negra hasta en el techo de la sala de
terapia Intensiva. Y varios empleados con sus ojos desorbitados diciendo “No
puede ser que cague tan podrido y encima caca Negra”.
Al rato cae un médico que le hace
un tacto rectal y allí se dan cuenta que lo que tenía el Sr Honralo Pedazo eran
3 o 4 forúnculos (o granos llamados nacidos) en el interior del ano y eso era
lo que le provocaba el dolor en la zona y el malestar general en todo el
cuerpo. Así que Honralo pensó que la situación por la que se había presentado
el jueves en la guardia 3 dias después (el domingo a las 17) estaba resuelta y
solicito el alta a la Dra. de guardia lo que le fue concedido.
El Sr Honralo Pedazo caminando por los pasillos del
centro asistencial cuando se retiraba a su domicilio, recordó que el color
negro de su caca sería tal vez a la cantidad de arándanos que había ingerido el
jueves y los días anteriores en la casa de su madre.
-
“No puede
ser sangre. No puede ser” – pensó al llegar a la salida todavía con fuerte
olor a caca negra.
Relatado por el Sr. Honralo
Pedazo a Mario Liand
domingo, 23 de octubre de 2016
Palabras a un amigo perdido - Mario Liand
Saliste a la
luz un 3 de enero
Te conocí
simplemente sin límites.
Estabas
perdido en tu vicio incondicional.
Me alegre de
poder ayudarte
Siempre que
esté a mi alcance.
Mi mano
tendida tendrás
cuantas
veces lo necesites amigo.
Tenes un
lugar en mi corazón
Más grande
que una casa
Y sólo pido
a Dios que te ilumine
En tu camino
de penumbras
Y puedas
alimentar tu sueño
de contener
a tus 3 hijos.
Soñas con
eso y tenes que hacer algo
para
lograrlo y poder verlos crecer.
Son tu
sangre, tienen la fe en vos
que un día volverás
y los encontraras
esperándote para
decirte “te quiero papá”.
Me has
contado que sufris por tu madre
Y que ella
tiene penas por ti y lo sabes.
¿Por qué te
empeñas en lastimarla
y apenarla
tanto? ¿Qué buscas?
Dices
palabras muy lindas sobre ella,
Pero no lo
llevas a la práctica.
Siempre
sigues soñando algo que no alcanzaras
porque no
tienes pasión por lograrlo.
¿Qué pasó en
tu vida? ¿En que momento
te quedaste
llorando tus penas?
¿Qué te han
hecho para que lastimes tanto
a tu entorno
de amigos y familiares?
Alguien tuvo
ilusiones cuando naciste.
Alguien te
tuvo paciencia y te guio hasta donde pudo.
Alguien te
mimó y te adoró en la esperanza.
Alguien
llora y reza, para que sigas tu camino.
Tus hijos
esperan tu regreso triunfal
Pero tú no te
das tregua con la droga.
A veces le
pido al creador que te ilumine
y te señale
el camino pero tu te niegas.
Es más fácil
ocultarse en la sustancia
que tener un
proyecto para vos mismo.
Siempre
esperaré tu vuelta a la vida
Porque tienes
una fuerza interior.
Sólo será
cierta cuando tú lo decidas.
Solo será
cierta cuando tus hijos te tengan.
Dios te guía
por el camino siempre.
No te
abandonará jamás, solo ten fe.
Tienes toda
la vida por luchar por los tuyos
Que te
esperan de vuelta para vivirla con vos.
Sólo Dios
conoce los designios de tu vida.
Busca la
luz, busca la oración, busca la fe
en un mañana
venturoso con tu familia.
Es
impotencia sentir que no se te puede ayudar
porque no lo
quieres y ni lo deseas.
Estaré
siempre aquí pidiendo por vos amigo. Amén.
Mario Liand
Colonia Adela, 23 de octubre de 2016.
Mario Liand
Colonia Adela, 23 de octubre de 2016.
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